En el hombre del núcleo hay una voz que nunca le quiere dar en el miedo. Pero si es cierto que, en general, el hombre no puede ceder al miedo, al menos, que aplaza indefinidamente el momento en que tendrán que enfrentarse a sí mismo con el objeto de su miedo ... cuando él ya no tendrá la asistencia de la razón tal y como se garantizan por Dios, o cuando ya no tendrá la ayuda de Dios, como motivo garantizado. Es necesario retroceso, pero es necesario salto, y quizás sólo uno retrocede para saltar mejor ~ Georges Bataille




















































